Ciro Bianchi Ross •
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29 de Octubre del 2011 20:11:54 CDT
La Biblioteca Nacional atesora la mayor colección bibliográfica de la nación. Foto: LAZ
El 31 de octubre de 1901 se publicaba en La Gaceta de La Habana la Orden Militar 234, mediante la cual Leonardo Wood, jefe de las tropas de ocupación norteamericanas en la Isla, designaba al erudito Domingo Figarola-Caneda como director de la Biblioteca Nacional de Cuba. La disposición surtía efecto, con carácter retroactivo, desde el 18 de mismo mes, cuando Figarola-Caneda, personado en el Castillo de la Fuerza, la fortaleza más antigua de América, sede a la sazón del Archivo General, se hizo cargo del salón de 30 x 7,5 metros que la Orden Militar destinaba como local de la naciente institución. Quedaba fundada de esa manera la Biblioteca Nacional, cuyo fondo primero se conformó, en lo esencial, con los 3 000 volúmenes que su director-fundador desgajó de su colección particular. Concluía así un proceso iniciado en 1899: desde entonces varios cubanos preocupados por el desarrollo de la cultura se habían acercado al Gobierno interventor a fin de hacerle tomar conciencia de la importancia de la creación de la biblioteca e impelerlo a crearla.