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BACUNAYAGUA: APUNTES DESDE LAS ALTURAS

 

 Por: Serguey Figueredo Sosa, Raydel Lorenzo Reinaldo y Yudiel Gámez Breto

 Fotos: Cortesía de INVESCONS

 

El puente Bacunayagua salva un profundo obstáculo natural de más de 110 m enlazando, mediante la Vía Blanca, las provincias de La Habana y Matanzas. Su construcción, dirigida por el Ing. Manuel Arvesú, se inició en 1956 y fue inaugurado el 26 de septiembre de 1959. Esta colosal obra fue fruto del ingenio de un grupo de talentosos ingenieros cubanos dirigidos por Luis Sáenz Duplace, entre los que se encontraban Ignacio Martín, Ángel Herrera, Narciso Padillo, además del célebre José "Pimpo" Hernández, quien a la sazón era estudiante del tercer año de Ingeniería Civil.

El imponente puente de Bacunayagua a los 50 años.

La estructura está formada por 11 luces de 28,5 m cada una, para una longitud total de 315,5 m. Las columnas tienen una sección transversal de 1x1,6 m y alcanzan alturas entre 11,3 m y 41 m por lo que la esbeltez geométrica de esta última es igual a 41, aspecto muy relevante si se tiene en cuenta que las expresiones que permitieron semejante osadía fueron desarrolladas por el propio Sáenz y posteriormente adoptadas por el American Concrete Institute (ACI). Los arcos salvan el equivalente a cuatro luces, unos 114 m, constituyendo la mayor luz libre del país. Con una flecha de 47 m, su geometría se obtuvo a partir del antifunicular de las cargas permanentes.

Según "Pimpo" Hernández, el Bacunayagua se diseñó para soportar el tráfico de vehículos H-20 S-20 de 33 t establecidos en la American Association of State Highway Oficials (AASHO), vigente en la época, y una presión del viento de 250 kg/m2.

Al cumplir los primeros 15 años fue necesaria la sustitución de las 66 vigas que conforman el tablero del puente pues presentaban graves problemas de corrosión en los cables pretensados, los trabajos fueron dirigidos por el Ing. Raúl Rogés Fábregas, quien en esa época solo contaba con 26 años de edad.

Objetivos de la investigación

Casi al cumplir 50 años y ante el nivel de deterioro que presenta el resto de la estructura se decide realizar un estudio para determinar las principales patologías y sus causas, evaluar el comportamiento y la seguridad estructural a partir de los deterioros existentes, así como establecer las estrategias para su reparación y estimar su vida útil.

El empleo del ultrasonido permite obtener parámetros mecánicos con rapidez y sin dañar la estructura.   Alpinistas e ingenieros hermanados en el estudio del puente.

Los trabajos fueron contratados a la Oficina de Consultoría y Diseño de la Empresa Nacional de Investigaciones Aplicadas (INVESCONS), del Ministerio de la Construcción, cuyos especialistas han realizado la evaluación estructural de varias obras a lo largo y ancho del país, entre las que se pueden destacar las Escuelas de Ballet y de Música del Instituto Superior de Arte de Cubanacán, el puente "General Sánchez Figueras" en Matanzas, entre otras. La investigación se realiza bajo la dirección del Ing. Civil Serguey Figueredo Sosa y cuenta además con los Ing. Raydel Lorenzo Reinaldo y Yudiel Gámez Breto.

Debido a las características geométricas y lo accidentado de la topografía del lugar, el problema fundamental a resolver consistía en garantizar el acceso seguro de los especialistas a los diferentes elementos estructurales objetos de estudio, en este caso cabezales, columnas y arcos. Normalmente se emplean para este fin plataformas de trabajo que generalmente son concebidas durante la realización del proyecto y en su defecto plataformas móviles soportadas por equipos especializados o sistemas de andamiaje fijados a la estructura. Debido a la situación económica que vive el país, a lo costoso de las opciones convencionales y a la necesidad de conocer con prontitud el estado real del puente, los especialistas propusieron la idea de realizar los trabajos empleando técnicas de progresión vertical y alpinismo.

Extracción de un testigo de hormigón en una columna.

El alpinismo industrial es un complejo y agotador arte que permite a los humanos acceder con seguridad a lugares de muy difícil acceso y a espacios confinados mediante el empleo de diversos métodos, técnicas y medios de seguridad.

El empleo de estos métodos y medios de seguridad requiere de personal altamente especializado y con capacidad para el adiestramiento de los ingenieros en el uso de estas técnicas y equipamientos. En consecuencia se contrataron los servicios de un grupo de alpinistas dirigidos por Franklin Castillo Cardoso y compuesto además por Pavel Masa Franco y Osniel Cordero Urrea, quienes han tenido a su cargo la selección del equipamiento necesario, la instalación de las vías que permiten el acceso a la estructura y el aseguramiento de todas las mediciones y ensayos.

Precisamente estas condiciones son las que hacen excepcional este trabajo pues todos, alpinistas e ingenieros, han ejecutado las actividades planificadas expuestos al más alto riesgo, suspendidos de la estructuras a alturas considerables, donde las condiciones ambientales son casi siempre muy desfavorables, manipulando herramientas eléctricas y líneas con 220 V, y sobre todo, realizando ensayos con instrumentos muy costosos y altamente sensibles a cualquier golpe o vibración. Por todo esto es vital un alto nivel de camaradería entre todos los miembros del equipo.

Enfoque metodológico

Si se tiene en cuenta la definición que sobre el diseño de estructuras expresó el prestigioso ingeniero y profesor mexicano Meli Piralla: "El diseño estructural es el arte de usar materiales que en realidad no conocemos para formar estructuras que en realidad no podemos analizar, de manera que resistan cargas que en realidad no podemos evaluar, todo esto de modo tal que el público no se de cuenta de nuestra ignorancia" 1. Se puede entender por qué los trabajos de diagnóstico y evaluación de estructuras existentes constituyen uno de los más complejos a los que se enfrentan los ingenieros, pues se requiere descubrir las causas que dieron origen a las patologías para poder comprender e interpretar el comportamiento de estructuras que fueron diseñadas a partir de artificios físico-matemáticos y sobre las que pesa la acción inexorable del tiempo.

Enfrentar investigaciones de esta naturaleza requiere de un enfoque ingenieril que involucre diversas especialidades para abordar el objeto de estudio de forma sistémica. Este se basa en el uso de sofisticadas herramientas de simulación matemática para el análisis de problemas concretos de ingeniería, empleados como parte indispensable de una metodología que garantiza obtener los aspectos fundamentales de la modelación matemática: geometría, cargas, materiales y condiciones de apoyo. Con ese fin se realizan las siguientes actividades:

  • Estudio de antecedentes históricos, de las tipologías y de las técnicas constructivas empleadas.

  • Ejecución de levantamientos topográficos, arquitectónicos, estructurales y patológicos, que permiten reproducir con un alto grado de precisión la geometría del fenómeno estudiado y la ubicación de los principales deterioros o indicios de fallo.

  • Clasificación y cuantificación de los daños.

  • Estudios de diagnóstico y caracterización físico mecánica de materiales para establecer los parámetros de los modelos constitutivos a emplear de manera que simule su comportamiento real.

  • Implementación de sistemas de instrumentación para la medición de variables y realización de pruebas de cargas a escala real y a escala reducida para la calibración y validación de los modelos numéricos.

  • Análisis y evaluación del fenómeno para definir las soluciones de ingeniería con la implementación de modelos de vida útil.

  • Avance de la investigación

    Hasta el momento se han concluido los levantamientos topográficos, estructurales y patológicos y se han descrito, clasificado y cuantificado los deterioros.

    Una de las actividades más complejas es la caracterización de los materiales que componen la estructura, para ello se requieren realizar diferentes tipos de ensayos que se clasifican en destructivos y no destructivos.

    Los ensayos destructivos son aquellos que resultan invasivos para las estructuras, como la extracción de testigos del hormigón que se emplean para determinar la resistencia a compresión y el módulo de deformación. También se toman muestras para pruebas en el laboratorio con el objetivo conocer la concentración de iones cloruros y su difusión, la profundidad de carbonatación, la porosidad, la absorción, etc.

    Los ensayos no destructivos no provocan afectaciones a la estructura y se realizan con costosos instrumentos que permiten la medición de parámetros físicos y electroquímicos.

    En este caso se han empleado equipos de ultrasonido para medir la velocidad de la onda ultrasónica. Con este parámetro pueden detectarse oquedades, discontinuidades y grietas en el interior de los elementos de hormigón así como correlacionar la velocidad con parámetros mecánicos como la resistencia a compresión. También permite obtener de forma directa el módulo de deformación y el coeficiente de Poisson.

    Los parámetros electroquímicos se obtienen por medio de corrosímetros, con estos equipos pueden medirse los potenciales de corrosión, la resistividad del hormigón, la intensidad y la velocidad de corrosión. Con los datos obtenidos se trazan mapas para clasificar de forma rápida las áreas de una estructura y al combinarlos pueden determinarse con seguridad las zonas de mayor corrosión. Además proporciona una medida cuantitativa de la cantidad de acero que se está convirtiendo en oxido en el momento de la medición y mediante la ecuación de Faraday se puede extrapolar la velocidad a la pérdida directa de la sección del acero de refuerzo.

    Toda la información obtenida se implementa en herramientas de modelación matemática que permiten simular el comportamiento del puente teniendo en cuenta los deterioros presentes en la estructura. Se consideran las cargas que circulan diariamente, las establecidas por la norma de puentes vigente (vehículos del tipo N-30 y NK-80) y la propuesta de norma en fase de aprobación (vehículo del tipo MS-32), además de las cargas ecológicas. Es importante destacar que debido a la altura del puente, la esbeltez de las columnas excede las especificadas por las normas de hormigón para utilizar los métodos simplificados con los que cotidianamente se calculan las estructuras, esto obliga a realizar un análisis de tipo no lineal que tenga en cuenta las dos fuentes de este fenómeno, el material y la geometría, para esto es necesario realizar un análisis paso a paso y plantear las ecuaciones de equilibrio en el estado deformado de la estructura, teniendo en cuenta la variación de la rigidez del elemento en función del esfuerzo.

    Un aspecto vital para el éxito del estudio es la instrumentación y el monitoreo de la estructura, para ello se fijan sensores que miden variables tales como temperatura, desplazamientos horizontales, diferencia de tensiones, etc.

    Esta fase culmina con la realización de una prueba de carga a escala real, que no es más que aplicar una carga conocida en una posición previamente determinada y medir el desplazamiento que esta provoca. En condiciones normales se colocan sensores de desplazamientos en elementos de referencia totalmente aislados de la estructura, pero en el caso que nos ocupa este procedimiento no es aplicable debido a las características del emplazamiento y en consecuencia se realiza por medio de una nivelación de precisión que permite medir hasta la décima del milímetro y estimar la centésima.

    La nivelación se realiza en tres etapas, la primera que sirve de referencia se realiza con el puente totalmente vacío, en la segunda se miden los desplazamientos verticales con el puente cargado y finalmente se vuelve a medir con el puente totalmente vacío. El principal inconveniente radica en la necesidad de cerrar el puente al tráfico durante la realización de la prueba.

    Los resultados que se obtienen con este procedimiento permiten la calibración de los modelos computacionales, pues se simula en el ordenador la prueba de carga colocando las cargas del vehículo usado en la misma posición y se calculan los desplazamientos. Se van ajustando los parámetros de la modelación iterativamente hasta lograr que los desplazamientos calculados sean similares a los medidos. Una vez lograda la calibración se pueden considerar como válidos los modelos.

    Con los modelos ajustados se logra una gran eficiencia durante el análisis estructural, pues se logra un gran acercamiento al comportamiento real de la estructura y en consecuencia una interpretación más fiable, es por ello que se está en mejores condiciones para evaluar la seguridad de los elementos estructurales, para esto se utiliza el enfoque de estados límites, que permite revisar las secciones en condiciones de agotamiento y servicio. Las normas de puentes exigen que además de la estructura cumplir desde el punto de vista resistente y deformacional se cumpla que el periodo de oscilación vertical de la estructura se encuentre fuera del rango en que se produce el fenómeno de la resonancia. Finalmente se está en condiciones de conocer como se comportaba el puente al ser construido, como se comporta en la actualidad considerando los resultados del estudio, cuan segura es la estructura y que tiempo puede esperarse para la reparación sin que se ponga en riesgo la estabilidad de la estructura.

    1 R. Meli: Diseño Estructural. Ed. Revolucionaria, La Habana, Cuba, p.582