La Protección contra Rayos en Cuba

Como parte del programa de actividades por el aniversario 39 de la creación de la UNAICC, así como el 5to de la firma del Convenio de Colaboración entre Aplicaciones Tecnológicas y la Sociedad de Ingenieros Mecánicos, Eléctricos e Industriales (SIMEI), UNAICC, compartimos los avances de nuestro país en el mejoramiento de la actividad de Protección contra Rayos, incluido el aspecto de la normalización.

Por su ubicación en el trópico, Cuba es uno de las naciones con mayor índice de descargas eléctricas atmosféricas en el mundo.

El último dato registrado lo sitúa en el orden de 150 días tormenta al año, cifra que trae aparejado un alto número de eventos de rayo y consecuentemente un elevado riesgo de muertes y daños a seres humanos, como mismo son elevados los daños a estructuras, instalaciones y servicios.
Pese a esta realidad, que no depende de la voluntad humana, el hombre ha trabajado siempre por dotar a las instalaciones de aquellos medios que minimicen los daños por causa de rayos.

Numerosas investigaciones, y estudios, han dado al traste con todo un bagaje de documentos técnicos, guías y normas, que en el caso de Cuba se ha caracterizado por su variedad, pues proceden de diversas latitudes, en aras de conseguir la mejor propuesta en función del tipo de tecnología a emplear.
Práctica de la protección contra Rayos en Cuba.

La alta actividad de rayos en el archipiélago ha conducido a un perfeccionamiento en la actividad toda en aras de fortalecer los sistemas frente a este flagelo. El mejoramiento incluye no solo la parte técnica y tecnológica, en extremo importante, alcanza a los procedimientos de inspección, control, fiscalización, sin dejar de mencionar el rol de la normalización.

En este orden de cosas, en fecha tan temprana como el año 1974, se establece la ley 1268, en cuyo contenido se detallan facultades y acciones bien definidas, y se incluyen los Requisitos de Seguridad contra Incendios en el desarrollo del Proceso Inversionista en la República de Cuba. Así, por ejemplo, en dicha ley:

- Se faculta al Ministerio del Interior para dirigir la aplicación de la política de protección contra incendios,
- Se establece que la protección contra incendios comprende, entre otras, las actividades de prevención, que consisten en conocer las posibles causas o riesgos de incendios, así como las medidas que deben adoptarse para eliminarlas,
- Se exige a los Ministerios y Organismos Centrales que incluyan en los proyectos de nuevas construcciones, reconstrucciones y modificaciones capitales de sus instalaciones, las exigencias establecidas para la protección contra incendios,
- Se responsabiliza a los Organismos Estatales con la planificación y adquisición de los medios, equipos y sistemas de protección contra incendios, de acuerdo a las disposiciones y medidas de protección contra incendios que se dicten.

Para asegurar la cobertura y seguimiento de la seguridad contra incendios a las instalaciones que lo requieran, se crean entidades dedicadas a dicha certificación, controlando así las actividades que incluyen desde el proyecto, la instalación hasta la puesta en marcha de las instalaciones, sin desatender los requerimientos en las nuevas obras, que determinarán la necesidad y calidad de los sistemas que ellas demandan.

Tal es el caso de la Agencia de Protección contra Incendios (APCI), creada en el año 2003 y conocida como la “Certificadora de la Protección contra Incendios en Cuba”, subordinada al Cuerpo de Bomberos (CB) de la República de Cuba. A la primera (APCI), le corresponden los procesos de certificación y/u homologación, mientras a la segunda (CB), le asiste la fiscalización.

Para que se tenga una idea de la total cobertura de certificación y seguimiento conseguida, se listan los procesos que se atienden por parte de la APCI, y que son garantía de la calidad en la protección, entre otros, la certificación, con carácter exclusivo, de la protección contra incendios durante el proceso inversionista, y la determinación de requerimientos de protección contra incendios.

Avances en la Normalización.

Paralelamente a todo el ordenamiento en los procedimientos, el control y fiscalización en la actividad, en el plano de la normalización se ha avanzado mucho.

En Cuba, durante muchos años, se han usado de manera continua normas foráneas, motivado entre otras cosas por el empleo por más de 20 años de tecnologías de protección contra rayos basadas en los pararrayos con dispositivo de cebado.
Los países de América también han debido usar estándares de diferentes latitudes, lo que tiene su origen en que las normas sobre la protección contra descargas atmosféricas tienen dos grandes fuentes, Europa y Estados Unidos. De Europa proviene la IEC en su serie 62305 mientras que de Norteamérica tenemos la NFPA 780, ambos estándares son muy parecidos en sus requerimientos técnicos.

Cuba adoleció, por muchos años, de igual situación con el empleo de normas diversas y extranjeras, hasta que se dio a la tarea de elaborar la actual norma cubana de la especialidad, la NC-1185/2020 " Protección contra Rayos. Seguridad Integral frente al Rayo&quot, decisión que resultó del trabajo de muchas instituciones y expertos, durante un largo período, donde se recogió lo mejor de las normas internacionales vigentes, pero con la inclusión de adecuaciones que tienen en cuenta la experiencia nacional.

A diferencia de normas afines y precedentes, la cubana abarca no solo los sistemas de protección contra el rayo y el riesgo, se ocupa en general de la seguridad frente al rayo.

En este sentido, de manera novedosa, aborda también los siguientes frentes:
- Los sistemas de detección de tormentas, también conocidos como sistemas de aviso o alerta temprana. Aunque no sustituyen la protección, son un complemento en la evitación de daños en zonas abiertas y de riesgo, permitiendo tomar acciones encaminadas a la seguridad a personas y/o equipos y sistemas.
- La conducta de las personas ante el riesgo de caída de rayos, por medio de una Guía de seguridad personal, recogido en el Anexo E.
Fue posible así disponer de una norma nacional para estos fines; moderna, integradora y asequible, la cual tiene hoy dos años y medio de aplicación, siendo apreciable su aporte en la elevación de la calidad de los proyectos técnicos, así como de los sistemas de protección contra rayos ya instalados.

Demostrada efectividad de los Sistemas

Desde la propia invención de los sistemas “activos”, como parte de un permanente proceso de mejora de los sistemas de captura, su efectividad se ha estado validando, ya sea en laboratorios de alta tensión o bien en el terreno. Paradójicamente los sistemas llamados “pasivos” no disponen hoy de una demostrada efectividad.

La realidad cubana en protección contra rayos ha contado con una altísima gama de instalaciones de sistemas instalados con uno u otro tipo de tecnologías. A tenor con el ordenamiento que el país dispone, ha sido posible realizar y publicar un estudio empírico, de especial importancia, pues no existe nada ni siquiera parecido en la literatura, sobre el funcionamiento de miles de instalaciones.

Se trata de la experiencia de uso de más de dos décadas en todo tipo de edificaciones y regiones de Cuba, con énfasis en los sistemas con PDC (Pararrayos con dispositivo de cebado), cuyos resultados se exponen con brevedad a continuación.

Estudio empírico que concluye:

I. Los expertos cubanos, pertenecientes a empresas y/o entidades de proyecto, e integrados a las diversas sociedades a las que son afines, trabajan por el mejoramiento de las instalaciones y la calidad en su terminación.
II. El ordenamiento de la actividad de protección contra rayos en Cuba conduce, sin lugar a dudas, a una disminución significativa de los daños y efectos de los rayos, no solo a personas, sino también a bienes e instalaciones.
III. Los avances obtenidos en Cuba en términos de normalización, aunque han sido descritos, se ponen a disposición de nuestros colegas en toda la región, para que pueda ser consultado y eventualmente usado en sus respectivos países.
IV. Dado que en muchos países de la región se cuenta con la misma problemática por la diversidad de normas, la NC-1185 de Cuba es potencialmente un documento de consulta.
V. La experiencia cubana en protección contra rayos incluye tecnologías diversas de protección. Usamos en el país sistemas pasivos, sistemas activos, así como sistema de detección de tormentas, acumulando una vasta experiencia que ponemos a disposición de colegas, empresas y entidades foráneas.
VI. Poner a disposición de los colegas de la región de las Américas, toda la experiencia acumulada, no solo en proyecto y normalización, sino también en los servicios de instalación y montajes.
VII. Patentizar la disposición de nuestras Sociedades de Ingenieros, de continuar la colaboración en esta y otras disciplinas, para lo cual proponemos: Sostener reuniones y contactos virtuales, Participar en Seminarios y Conferencias web, Participar, en la medida de las necesidades y/o aseguramientos, en visitas de trabajo y capacitación en diversas naciones, y potenciar los contactos y relaciones de trabajo entre las entidades de proyectos y servicios de Cuba con sus similares y/o clientes finales, con el resto de los países del área.

Feliz aniversario 39 de la UNAICC

Este 3 de diciembre, la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba, UNAICC, festeja su aniversario 39 en una etapa de intenso de trabajo, inmersa en los preparativos finales de su 9no. Congreso, a celebrarse del 18 al 20 de enero próximo en el Palacio de las Convenciones de La Habana.

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