Rescatar el Patrimonio. El olvidado hotel París de Matanzas.

El hotel París, ubicado en Calzada de Tirry, entre las calles San Francisco (119) y San Juan Bautista (115), en Matanzas, fue construido en el siglo XIX y en 1942 se anunció como: Hotel Gran París.

La vida de este hermoso inmueble estuvo muy vinculada a personalidades de la política del país, y se le conoce como "el hotel de los presidentes" por  haber sido visitado, y donde se alojaron, todos los presidentes de La República Neocolonial, con excepción de Carlos Prío Socarrás.

Inicialmente contaba con 40 espaciosas y confortables habitaciones, la mayoría con baños y servicio intercalado, y capacidad para 60 huéspedes cómodamente instalados y se distinguía además, por su restaurante, famoso por sus comidas. Su especialidad eran los langostinos que se mantenían vivos en la fuente de su patio, y que colocara a Matanzas en el mapa gastronómico de Cuba.

Entre los años 1882 y 1884, Don Juan Dally sobre un solar yermo y unos pequeños cuartos de madera y teja, construyó el edificio de dos niveles de cantería y ladrillos con cobija de azotea, que inscribió a su favor según escritura de 22 de noviembre 1884.

El hotel es fundado en 1897, fecha en que Lorenzo Zabala compra la propiedad a los hijos de Dally, y en 1902 aparece por primera vez en un directorio de la ciudad. Con posterioridad, Lorenzo Zabala y Bilbao adquiere los terrenos y construcciones colindantes, levantando nuevos edificios para incrementar el área y los servicios del  hotel, integrándolos, con un tratamiento de fachada que da la imagen de una sola construcción.

La primera de esas ampliaciones es realizada en 1900, y emplean cantería, mampostería y teja de alto y bajo. En 1927 acometen una segunda, cuando Doña Florinda Zabala y Alsina, según licencia de 7 de enero de 1925, concedida por la Alcaldía Municipal, en representación de su padre, demuele las casas de mampostería y tejas existentes en terrenos comprados por éste en 1919 y 1921, y construye una de alto y bajo de ladrillo, que inscribe por título de fabricación en terrenos propios en noviembre de 1931.

Durante el Primer Congreso Médico, celebrado en Matanzas en la década de los 40, al que asistieron médicos famosos de todo el país, en el Hotel Gran París se ofreció el banquete de celebración.

Allá por los años 50, Juanito Esnard, Hugo Ania, Ricardo Vázquez, Israel Moliner y Carilda Oliver Labra, invitaron a  Nicolás Guillén a Matanzas y le ofrecieron una comida en la ya reconocida instalación, de las mejores de la ciudad en aquella época, y de renombre nacional por su incomparable comida, degustada también por muchos turistas de tránsito por la ciudad.

Una de las mayores atracciones de hotel París era su patio andaluz, que aparece en postales de época. A la inauguración de tan hermoso patio, ocurrida en los años 20 del pasado siglo, asistió la notable pianista María Cervantes y el popular compositor Eusebio Delfín, creador de La Guinda.

Una foto del patio andaluz tomada por Rosendo San Domingo, cronista social del periódico Adelante, aparece en la revista trimestral Alma Cubana en el año 1959. Se conoce que publicar una página en esta revista costaba 80 pesos. El artículo llevó la firma de la periodista Delia Carrera.

Se distinguió también el hotel por sus adornos florales encargados al jardín Ofelia, propiedad de Reynold Soto. Cuenta la historia, que cuando vino por primera vez al París, el presidente Gerardo Machado, la Calzada de Tirry se llenó de pétalos de rosas al paso de éste.

Al fallecer su fundador, Zabala, el 23 de enero de 1933, el hotel pasa a sus hijos Miguel y Florinda- Nena-Zabala y Alsina; y a la muerte de Miguel, en 1943, queda como única propietaria Florinda Zabala y Alsina, asistida por el administrador, el Sr. Rogelio Geerken, quien llevaba en el hotel 37 años. En 1962, el Hotel Gran París, es intervenido y deja de prestar los servicios para el que fue creado.

Hoy, esta obra, significativa del Patrimonio de Matanzas y con sobrados valores arquitectónicos, está en un crítico estado de conservación y  pudiera decirse que  pide a gritos acciones constructivas para ofrecer un legado digno.

Nos corresponde a  nosotros, los matanceros, ayudar a  preservar esta reliquia que por mucho  tiempo engalanó a La Atenas  de Cuba.

Somos una asociación social profesional, autofinanciada, que agrupa profesionales vinculados a la construcción, para contribuir a la calidad total de sus obras, mediante el desarrollo científico, técnico y cultural de los afiliados

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